5 de junio – Día Mundial de Medio Ambiente – Tips para ser más sustentable

5 de junio – Día Mundial de Medio Ambiente – Tips para ser más sustentable

Protegernos es cuidarnos. Cuidemos el medio Ambiente.

Eres un animal de costumbres. Desde que apagas el despertador cada mañana hasta que te acuestas por la noche, tu vida está plagada de rutinas que se repiten un día tras otro. Comer, comprar, encender la luz, cerrar un grifo, lavarte los dientes… Hay muchas más acciones de las que te imaginas, y todas ellas tienen un impacto en el mundo que nos rodea, pero ¿y si intentas hacerlas de forma más sostenible?

Desde hace unos años, todas las empresas están empezando a aplicar una política de responsabilidad social corporativa (RSC) para tratar de mejorar aspectos económicos, sociales o ambientales con su actividad, pero las personas también podemos contribuir al bienestar general del planeta y de las futuras generaciones. Además, es muy posible que veas gran cantidad de beneficios para ti mismo en estos pequeños consejos: conseguirás ahorrar, cuidarte y sentirte realizado.

1. Utiliza el transporte público

Parece que las teorías sobre el calentamiento global se han convertido en un mito, sin embargo, según un estudio publicado en la revista ‘Science’, por cada tonelada de dióxido de carbono que una persona emite en cualquier parte de este planeta, desaparecen tres metros cuadrados de hielo ártico en verano. Una buena práctica es evitar el coche en la medida de lo posible y utilizar el transporte público. Además de contribuir con el medio ambiente, podrás ahorrar en gasolina o aparcamiento y ahorrarás tiempo en atascos.

Está claro que muchas de las toneladas de gases contaminantes que se vierten a la atmósfera vienen de empresas y fábricas. El compromiso, no solo de los gobiernos sino de las propias compañías, es fundamental. Unilever, por ejemplo, ha reducido en un 62% el volumen de CO2 por consumo de electricidad en comparación con 1995.

2. Planta un huerto

Las posibilidades de tener tu propio huerto en casa lógicamente dependerán mucho del espacio disponible. Si tienes un gran jardín, puedes dedicar una parte a plantar diferentes vegetales. En cambio, si vives en un piso más pequeño, tu mejor opción serán las macetas. Por ejemplo, con plantas para condimentar tus platos, como albahaca o romero.

Esta práctica, más que sostenible en sí misma, es fundamental para crear conciencia y compromiso con el medio ambiente, además de convertirte en un ciudadano más responsable con el consumo. Es una actividad perfecta para implicar también a los más pequeños de la casa y enseñarles desde la infancia la importancia de cuidar el entorno para disfrutar de todas sus ventajas.

3. Ahorra agua

Aunque no vivas en una zona especialmente seca, no malgastar el agua es una acción sostenible de la que has oído durante toda tu vida, no solo porque se incremente la factura, sino porque es una forma directa de castigar al medio ambiente. Las maneras de hacerlo son relativamente sencillas, pero también requieren un compromiso. Por ejemplo, ducharte durante cinco minutos, el tiempo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ahorra 3.500 litros al mes.

Si utilizas la lavadora y el lavavajillas siempre con una carga máxima podrás ahorrar un 50% de agua cada mes; las cisternas inteligentes con doble pulsador pueden ahorrar hasta seis litros en cada uso; puedes instalar dosificadores en tus grifos y regar de noche, ya que la tierra retiene mejor el agua al hacer menos calor. Además, si cierras el grifo mientras te enjabonas cada vez que te duchas, ahorrarás 150 litros.

4. Envases ‘eco-friendly’

Cada habitante genera 459 kilos de basura al año. La culpa de esta elevada cifra es el aumento de envases que se ha producido en los últimos años. Lo más sostenible es que intentes comprar alimentos con el mínimo envase posible. Las marcas empiezan a concienciarse de este problema y buscan cada vez más soluciones.

Unilever, a través de Dove, fue una de las primeras compañías en utilizar aerosoles comprimidos, lo que permite introducir más producto en el mismo envase y reduce la emisión de carbono por envase en un 255.

5. Hogar verde

¿Sabías que tu hogar tiene un potencial de ahorro del 23,2%? Según datos del ‘Noveno índice de eficiencia energética en el hogar’, elaborado por Gas Natural Fenosa, tu casa podría ser más rentable mejorando los hábitos y el equipamiento. Esta decisión, además de ahorrar, reduce el impacto en el medio ambiente.

Aunque se trata de una medida a medio/largo plazo, comprar electrodomésticos de clase A+++ es una inversión que te permitirá ahorrar hasta 200 euros al año —y además son mucho más sostenibles—. Por supuesto, también es muy efectivo utilizar bombillas de bajo consumo o mantener el aire acondicionado a 25º en verano.

6. Oficina sostenible

Probablemente la oficina sea, después de tu casa, el lugar donde pasas más horas. Ya hay gran cantidad de empresas que han instaurado la dinámica de trabajar al 100% en digital y por tanto evitar la impresión constante e injustificada de papel. Si no es tu caso, seguramente muchas decisiones las tomarán tus superiores, pero todavía hay muchos gestos que puedes tener para seguir con tu propósito de ser sostenible.

Uno de los más importantes es que tú mismo controles el papel que gastas. Si es imprescindible imprimir un documento, utiliza ambas caras de la hoja. De un árbol salen unos 12.000 folios, así que de esta forma podrás duplicar su capacidad. También es importante mantener el aire acondicionado a una temperatura razonable, apagar las luces cuando seas el último en salir y si es posible, utilizar la escalera, evitarás el gasto energético constante de los ascensores y te ayudará a mantener la forma física.

7. Recicla, reutiliza, reduce

Con la cantidad de envases que nos rodean hoy en día, reciclar y separar la basura tiene especial importancia, puesto que ayuda a reducir el consumo de energía y, por tanto, las emisiones de gases. Parece que los españoles somos bastante sostenibles en estos términos ya que, por ejemplo, el 78% separa el vidrio de la basura, según Ecovidrio.

El compromiso de algunas empresas también puede ayudarnos, y en ocasiones apostar por las marcas más sostenibles también contribuye a cuidar el planeta. Unilever, a través de su marca Domestos, ha conseguido ahorrar 1.000 toneladas de plástico al año al reducir en un 15% la cantidad de este material en sus envases.

 

Nota original: aquí

La Seguridad Eléctrica En El Hogar – Parte 2

La Seguridad Eléctrica En El Hogar – Parte 2

Electricidad segura y con calidad

Una vez finalizado el plano de los circuitos y la auditoría eléctrica, es momento de recorrer la casa estudiando la seguridad de los sistemas eléctricos. Éstos merecen ser cuidadosamente observados y comprendidos, a fin de minimizar riesgos y economizar energía.

La seguridad comienza por casa

Una hermosa vivienda, si no cumple con las normas de seguridad eléctrica obligatoria, puede transformarse en un lugar muy peligroso.

Para impedirlo, existen elementos de protección y conexiones básicas que evitan la electrificación de los artefactos (pueden causar severas lesiones y hasta la muerte), e incluso que se produzcan incendios y sobretensiones que puedan dañar un electrodoméstico.

Veamos cuáles son.


Cuestión de patas

Aspectos técnicos/legales

A partir del 30 de junio de 2007 finalmente entró en vigencia un aspecto demorado de la Resolución 92/98 de la Secretaría de Industria, Comercio y Minería del año 1998 y normas complementarias.

Es el que fija las pautas mínimas de seguridad que debe cumplir cualquier equipamiento eléctrico, electrónico y/o electrodoméstico que se produce, importa o comercializa en el país.

Esa norma prohíbe la comercialización de cualquier otro tipo de fichas (enchufes) y tomacorrientes que no sean de tres patas planas. También prohibe la venta de tomacorrientes “binorma” o “combinados”, que permiten introducir tanto las fichas autorizadas como las de perno redondo de dos patas. Sin embargo, existen otros aspectos no contemplados en la Resolución que ayudan a incrementar la seguridad. Analicemos algunos de ellos.

Tres son mejor que dos. Según esta resolución, todos los artefactos eléctricos deben tener ficha de tres patas planas: una para el polo “vivo”, otra para el “neutro” y la última para la “tierra”. Esta tercera espiga, la de la tierra, brinda protección ante eventuales fallas en la aislación de los equipos y permite que cualquier descarga eléctrica sea a tierra. En cambio, con enchufes de dos patas redondas las descargas eléctricas van directamente al cuerpo del que toca el aparato.

En pocas palabras: los enchufes de patas redondas no corren más y debe abstenerse de usarlos. En el caso de los aparatos más pequeños y de carcasa plástica (impresoras, licuadoras, equipos de audio) la norma establece que pueden tener enchufes de dos patas planas inclinadas.

Prevención de Riesgo Eléctrico
Para poder conectar los nuevos equipos en instalaciones antiguas, muchas personas utilizan adaptadores de tres patas a dos pernos redondos. Esto elimina la descarga a tierra y es un error grave que podrían pagar con sus vidas.

Fichas y tomacorrientes. De nada sirve tener un artefacto con ficha de tres patas si no se tiene dónde enchufarlo de manera correcta. La citada Resolución implica que los tomacorrientes también deben ser de tres espigas planas. Por lo tanto el uso de adaptadores de tres a dos patas cilíndricas está totalmente prohibido, ya que de esta manera gran parte de la seguridad del artefacto y la suya queda anulada al inhabilitarse la tercera pata.
Por el mismo motivo, evite el uso de prolongadores que no posean fichas de tres espigas.

A tierra. Pero todo lo anterior tampoco alcanza. El tomacorriente debe tener conexión a tierra, si no todo sería inútil y tanto los aparatos como los usuarios seguirían corriendo peligro de recibir un shock eléctrico.

Prevención de Riesgo Eléctrico
Acorde a la Resolución 92/98, las fichas y tomacorrientes de uso doméstico deben tener el formato IRAM 2063 ó 2073 según corresponda a la clase de aislación de los aparatos. Los denominados “clase 1” incluyen una medida de seguridad en forma de conexión de las partes conductoras al cable a tierra. En cambio, los de “clase 2” contienen medidas adicionales de seguridad (como el doble aislamiento) o no tienen cubiertas metálicas sino carcazas de plástico y no prevén medios de protección de puesta a tierra.

Verificando enchufes

En nuestro país, todos los artefactos modernos usan la ficha de tres patas planas. Estos enchufes (así como sus respectivos cables) pueden sufrir daños, particularmente si están conectados a aparatos de mano. Verificar un enchufe no es complicado y estos consejos pueden ayudarle.

Daños a la vista. Remueva la ficha del tomacorriente y verifique que no esté deteriorada. Si así fuera, no la repare con cinta adhesiva o scotch. Mejor cámbiela por una ficha sana.

Sea precavido. Si al remover un enchufe siente que las patitas están muy calientes o las ve un poco derretidas, está ante una señal clara de que el artefacto está exigiendo a la instalación más de lo que ésta puede dar. Evite su empleo hasta adecuar los circuitos del hogar.

Color. Busque otros signos de sobrecalentamiento, tales como decoloración o manchas en la carcaza plástica
de la ficha y alrededor del toma.

Prevención. Cuando quiera desenchufar un artefacto tire de la ficha, no del cable.

Firmeza. Verifique que la ficha esté firmemente encastrada en el toma y que su conexión no ofrezca demasiada resistencia.

Integridad. Verifique que las tapas de los tomas no estén rotas y expongan los cables. Reemplace aquéllas quebradas o inexistentes.


Fichas bien armadas

En aquellas fichas que no están blindadas al cable del artefacto, es posible verificar que el cableado esté bien conectado. En primer lugar, desenchufe la ficha y emplee un destornillador para retirar la tapa.
Luego compruebe:

El cable marrón va al vivo o “fase” (F)
El cable azul va al neutro (N)
El verde–amarillo va a la tierra (T)
La abrazadera y sus tornillos deben
ajustar firmemente el cable.
Los tornillos de los 3 cables deben
estar bien ajustados.

Estabilizadores de tensión y zapatillas

Estos aparatos nos permiten enchufar más de un producto en la misma salida, lo que puede resultar útil, pero también puede ser inseguro cuando no se los utiliza adecuadamente.

Los estabilizadores y zapatillas no brindan más energía a un determinado lugar, sino simplemente más acceso a la misma capacidad limitada del circuito al cual están conectados.

Por su seguridad, tenga en cuenta los siguientes consejos al utilizarlos.

No sobrecargue. Conozca la capacidad del circuito y los requisitos de energía de los artefactos enchufados al estabilizador (o a la zapatilla) y a las demás tomas de ese tendido eléctrico.
Tenga en cuenta además la demanda de las luminarias del circuito.

Más tomas. El uso intensivo de estabilizadores o zapatillas puede significar que usted requiere más tomacorrientes.
Haga que instalen nuevos tomas donde los necesite.

Protección puntual. Los estabilizadores únicamente protegen los elementos conectados a ellos y no el circuito al que están conectados.

La tierra, nuestra aliada

En una instalación eléctrica moderna es imprescindible contar con una descarga a tierra apropiada, no sólo par incrementar la vida útil de los equipos conectados, sino también para resguardar la vida de las personas.

Prioridad: minimizar riesgos

Como el cuerpo humano es capaz de conducir electricidad, si alguien toca un equipo electrificado estará sujeto a sufrir un shock eléctrico, capaz de provocar desde una molestia hasta un paro cardíaco. Por esto, un concepto básico de la protección eléctrica es que las descargas deben ser desviados de la persona.

Y como un hilo de cobre es mucho mejor conductor que el cuerpo humano, si le ofrecemos a los electrones dos caminos por los cuales circular (siendo uno el cuerpo y el otro un cable), la mayoría de ellos circulará por el hilo, minimizando los efectos de un shock en individuos. Ese hilo de cobre electrolítico por el cual circularán las descargas eléctricas se llama cable a tierra.

Aterrizando la instalación

Acerca de cables, tomas y fichas más seguras

Este cable a tierra, cuyo color de código es amarillo con líneas verdes, recorre toda la instalación eléctrica de la casa y va conectado a todos los tomas de tres patas. Al cable a tierra no lo conecta nuestra Empresa sino que es responsabilidad del propietario de casa. En algún lugar de la misma, el cable se conecta con el suelo mediante una jabalina: una varilla de metal conductor enterrada a 1,5 metros por lo menos.

Así, esta conexión queda disponible en los tomacorrientes de la casa (es la tercera patita, la del medio) para todo artefacto con fichas de tres espigas que se conecten a ellos.
De este modo, si hubiese alguna fuga o acumulación de cargas que pudiesen poner en riesgo a los usuarios del artefacto, la corriente encontrará –antes de que esos usuarios toquen el aparato– una conexión privilegiada para descargarse a tierra, donde se disipará. Y los usuarios a salvo.

Antiguamente, el cable a tierra podía ser un cable desnudo o sea, sólo de cobre.
En la actualidad, se exige que el cable sea envainado porque la vaina ofrece más seguridad, ya que hay más aislamiento. Además, el cable queda más protegido, se corroe menos y se produce menos óxido de cobre, que es venenoso.

La puesta a tierra

De nada serviría contar con un cable a tierra si el mismo no estuviera físicamente vinculado al suelo, donde se disiparían las descargas eléctricas.

En términos generales, la normativa obliga a que todos los tomacorrientes de la instalación eléctrica estén conectados al pozo de tierra. Este pozo es el que alberga el electrodo o jabalina, y usualmente se ubica en una parte externa de la instalación eléctrica, donde exista tierra sujeta constantemente a la acción de la humedad (en general, el jardín de la casa).

En la parte superior de la jabalina se conecta un cable a tierra que va hasta el borne de conexión a tierra del tablero general. Desde ahí se distribuye a los tomacorrientes a través del cable verde y amarillo.
Recuerde que una instalación eléctrica que no tenga descarga a tierra, no es reglamentaria y lo más importante, no es segura.

Totalmente prohibidoAdemás de los adaptadores, otra tentación que debe evitar es la de los enchufes triples.
Al igual que los primeros, los triples eliminan la protección de la descarga a tierra.
Y no sólo eso. El enchufar varios aparatos eléctricos en un mismo tomacorriente provoca una sobrecarga que vuelve inestable la conexión y puede generar serios accidentes en su hogar.

En resumen

Hemos visto que una puesta a tierra consiste en conectar todas las partes metálicas de una instalación eléctrica (por ejemplo tableros, cajas y tomacorrientes) a un cable de cobre electrolítico aislado de color verde amarillo, que recorre toda la instalación junto a los conductores de energía y se conecta firmemente a una jabalina enterrada en el suelo.
En esencia, el objetivo es derivar a tierra toda fuga de corriente que hace peligroso cualquier contacto directo o indirecto con elementos electrificados (por ejemplo, el que ocurre al tocar la carcasa metálica de un aparato con defectos de aislación).


Aspectos normativos

Nuestra Empresa cuenta con unas Especificaciones Técnicas que establecen, con carácter obligatorio, el modo en que debe ser instalada la puesta a tierra. Algunas de estas exigencias pueden apreciarse en el diagrama de la página siguiente. En cuanto a los materiales a utilizar como electrodos o jabalinas hay dos opciones:

Opción 1. Consiste en una placa de metal no ferroso de latón o cobre de
2 mm de espesor (como mínimo) y una superficie de 0,5 m2 computando las dos caras (por ejemplo, placa cuadrada de 50 x 50 cm).

Opción 2. Consiste en una varilla tipo “Copperweld” (cobre electrolítico con alma de acero) de 1/2″ de diámetro, IRAM 2309, o tubo de cobre electrolítico de 16 mm de diámetro interior por 22 mm de diámetro exterior, con una longitud mínima de 1500 mm.

Observaciones

No conecte jamás el cable de tierra al neutro, ni a cañerías de agua, gas y calefacción para suplir la jabalina.
El valor de la resistencia de puesta a tierra nunca debe superar los 5 OHM.
Prevención de Riesgo Eléctrico
Prevención de Riesgo Eléctrico

Acerca de cables y circuitos

Incluso un electrodoméstico que se encuentra en buenas condiciones de funcionamiento puede representar un riesgo si su cable de energía o el cableado de la instalación está dañado.


Los conductores

Se denomina así a los cuerpos capaces de conducir o transmitir la electricidad.

Los materiales más utilizados en la fabricación de conductores eléctricos (o cables, como se los llama genéricamente) son el cobre y el aluminio.

El empleo de uno u otro como conductor dependerá de sus características eléctricas (capacidad para transportar electricidad), de las mecánicas (resistencia al desgaste, maleabilidad), del uso específico que se le quiera dar al cable y del costo.

Estas características llevan a preferir, en general, al cobre electrolítico de alta pureza en la elaboración de conductores eléctricos.

Aspectos teóricos y prácticos

Cuestiones técnicas a tener en cuenta

El tamaño importa. Así como el diámetro de un caño está en función de la cantidad de agua que pasa por su interior, el de un conductor eléctrico depende de la cantidad de electrones que circulen por él (corriente eléctrica).

Toda vez que una corriente circula por el conductor, éste se calienta debido al roce de los electrones en su interior. Sin embargo, los cables soportan dicho calentamiento hasta cierto límite. Superado éste, comienza el deterioro del cable: los materiales aislantes se derriten y exponen el conductor de cobre, lo que puede provocar cortocircuitos y causar incendios.

Por esto es importante que los cables sean correctamente dimensionados para resistir no solo la carga eléctrica actual, sino también la requerida en un futuro próximo.

Aislar es la clave. El envainado brinda más seguridad a personas y al propio cable, ya que el mismo queda mas protegido, se corroe menos y se produce menos óxido de cobre (que es venenoso).

SuperconductividadEl fenómeno conocido como superconductividad se produce cuando al enfriar ciertas sustancias a un temperatura cercana al cero absoluto su conductividad se vuelve prácticamente infinita. Si bien su aplicación al transporte y distribución eléctrica es inviable (imagine tratar de mantener a -200 ºC los miles de Km de líneas de Córdoba), los superconductores son muy útiles en circunstancias específicas.
Por caso, podemos citar el tren de levitación magnética o Maglev, que flota sobre su vía y es propulsado hacia adelante por medio de las fuerzas repulsivas y atractivas del magnetismo.

El cobre como conductor

La principal razón para utilizar el cobre es su excelente conductividad eléctrica o, en otras palabras, su baja resistencia eléctrica. La resistencia es indeseable, pues produce pérdidas de calor cuando el flujo eléctrico circula a través del material. Y de todos los metales no preciosos, el cobre es el que posee la resistencia eléctrica más baja.

Alternativas. Aparte de los superconductores, cuatro metales sobresalen por su gran conductividad: la plata, el oro, el cobre y el aluminio. Debido a que la plata y el oro son demasiado costosos, el cobre y el aluminio son los principales candidatos. Otros metales tienen mucha mayor resistencia, por lo que son descartados.

Aluminio vs. cobre. La resistencia del aluminio es un 65% más alta que la del cobre. Como resultado de esto, para conducir la misma corriente eléctrica, un cable de aluminio necesitará una sección transversal un 65% más grande que la de un cable de cobre. Sin embargo, el aluminio es tres veces más liviano que el cobre.
Por esto, cada uno tiene sus propias áreas de aplicación.

Aplicaciones. En los cables aéreos el peso de los mismos es un factor decisivo, por eso se prefiere el aluminio.
Esto implica conductores más voluminosos, algo poco significativo a la hora de diseñar una línea aérea.
Para las líneas subterráneas, en cambio, es más pertinente el cobre. Esto se debe a que el empleo de aluminio puede significar un conductor de mayor área, lo que demandaría más aislamiento y elevaría el costo del cable.

Otra ventaja del cobre para aplicaciones bajo tierra es su alta resistencia contra la corrosión. Esta es la razón por la que las líneas aéreas en zonas costeras, son a menudo construidas en cobre en vez de aluminio.

Componentes del cable

Un conductor eléctrico está formado por tres partes muy diferenciadas: alma, aislamiento y cubierta.

El alma o elemento conductor. Es el conductor propiamente dicho y puede ser un alambre (es decir, una sola hebra) o varias hebras o alambres de baja sección retorcidos, lo que le otorga gran flexibilidad. Según el número de conductores, los cables se pueden clasificar en monoconductores o multiconductores.

El aislamiento. Su objetivo es evitar que la energía eléctrica que circula por él, entre en contacto con las personas o con objetos. Del mismo modo, la aislación debe evitar que conductores de distinto voltaje puedan hacer contacto entre sí. Los diferentes tipos de aislación se fabrican considerando el medio ambiente, las condiciones de canalización y la resistencia que se requiere a los agentes químicos, los rayos solares, la humedad, altas temperaturas, etc.

Cubierta protectora. El objetivo fundamental de esta parte es proteger la integridad de la aislación y del alma conductora contra daños mecánicos, tales como raspaduras, golpes, etc.

Si las protecciones mecánicas son de acero, latón u otro material resistente, a ésta se le denomina “armadura”.

Prevención de Riesgo Eléctrico

Cuidado con los cables

Los cables eléctricos del hogar son elementos muy peligrosos si no se cumplen ciertas normas de seguridad, como por ejemplo, evitar su mal estado, impedir su contacto con el agua, etc. A continuación detallamos algunos recaudos a tomar.

Integridad. Los cables eléctricos deben estar intactos y en buenas condiciones, no raídos ni rasgados.

No tropiece. Verifique que los cables de lámparas y artefactos en general estén fuera las áreas de circulación.

Mordidas. Controle que los muebles no estén apoyados sobre los cables.

No los cubra. Los cables eléctricos requieren ventilación. Los cables instalados por debajo de alfombras o detrás de zócalos pueden recalentarse y ocasionar incendios.

Canalice. Evite fijar cables a paredes y zócalos mediante clavos o grampas. Su uso podría dañar la aislación del conductor. Es preferible emplear cable canal.

No tire. Cuando deba desenchufar un artefacto, hágalo por el cuerpo aislante de la ficha y nunca por el cable.

Fuentes: www.epec.com.ar / www.estrucplan.com.ar

La Seguridad Eléctrica En El Hogar – Parte 2

La Seguridad Eléctrica En El Hogar – Parte 1

Seguridad y eficiencia van de la mano

Todos los años muchos consumidores sufren lesiones y mueren dentro o alrededor de sus hogares. Las condiciones inseguras tales como circuitos sobrecargados y cables dañados, al igual que el mal uso de prolongadores y otros productos eléctricos, generan grandes pérdidas económicas y humanas.

Prevención de Riesgo Eléctrico

Sin embargo, existen soluciones. La inversión que se hace al adquirir productos y equipos correctos se amortiza en muy poco tiempo, en forma de reducción de gastos de energía.
Esta actitud, además de generar una economía y garantizar la seguridad de obras y personas, ayuda a evitar el corte del suministro eléctrico.
Tómese un momento para identificar y corregir los factores de inseguridad eléctrica de su hogar. No es necesario mucho tiempo para comprobar el aislamiento de un cable o verificar si las protecciones eléctricas funcionan correctamente. Por el contrario, a veces hace falta una vida para superar las lesiones provocadas por no tener en cuenta estos sencillos aspectos.

Desperdicio e inseguridad

Cuando se habla de eficiencia energética, la mayoría piensa en lámparas de bajo consumo o aparatos energéticamente eficientes. Sin embargo, pocos conocen que buena parte del consumo de energía del hogar ocurre en forma de desperdicio, generalmente causado por la disipación de calor de los cables, portalámparas, empalmes y enchufes.
Este desperdicio acontece principalmente por circuitos mal dimensionados –que trabajan sobrecargados al aumentar los equipos enchufados– o por el empleo de materiales inapropiados.
Un circuito subdimensionado (con sección de cable inferior a la necesaria) o el uso de productos y equipos fuera de norma, constituyen los principales factores que generan un desperdicio de energía de incluso 40%. Peor que eso: pueden originar graves accidentes e incendios.

Prevención de Riesgo Eléctrico

El origen del problema

En síntesis, el desperdicio de energía es un problema que tiene dos causas principales: ineficacia de los procesos, instalaciones o equipos y un uso irracional de la energía. El primer motivo se corrige equilibrando las fases, dimensionando correctamente los circuitos y empleando materiales eléctricos apropiados y de calidad. El segundo es consecuencia de malos hábitos (tales como dejar la luz encendida o mantener equipos electrónicos conectados sin necesidad) y su corrección implica una reeducación.

Electricidad segura y de calidad

Inspección del sistema eléctrico

Prevención de Riesgo Eléctrico

Al igual que con cualquier producto, nuestros sistemas eléctricos se deterioran gradualmente por el uso, el abuso, la antigüedad y la mayor demanda.
Es probable que los sistemas instalados en la década de 1970 y anteriores, nunca hayan anticipado la demanda a la que los sometemos hoy en día. Para garantizar la seguridad eléctrica de su hogar, debe realizarse una inspección eléctrica, corregirse los defectos y actualizarse el servicio para satisfacer las demandas presentes y las futuras.

Cuestionario

Le recomendamos responder a estas preguntas para determinar si su instalación debería ser inspeccionada.
Edad. ¿Su vivienda tiene 40 o más años de antigüedad?
Electrodomésticos. ¿Ha agregado artefactos de gran consumo, tales como acondicionadores de aire u horno eléctrico en los últimos 10 años?
Nuevo dueño. ¿Es usted el nuevo propietario de un hogar que antes tenía otro dueño?
Luces. ¿Las lámparas de su hogar titilan o varían su intensidad luminosa?
Protecciones. ¿Los interruptores automáticos o las térmicas “saltan” con frecuencia? ¿Hace mucho que no verifica su buen funcionamiento?
Si su respuesta a alguna de las preguntas fue “sí”, debería solicitar que un electricista inspeccione su casa.

Prevención Riesgo Eléctrico


La prevención demanda poco tiempo

Según el tamaño de la vivienda, una inspección básica puede llevar de 30 minutos a una hora. Esta inspección mínima debería verificar la capacidad del servicio eléctrico que se provee al hogar y hacer una prueba de carga.
Así confirmará si el servicio es adecuado para las demandas actuales y previsibles.
Después conviene revisar la antigüedad y clase de los diversos componentes del sistema eléctrico. Haga inspeccionar el tablero eléctrico, examinar la condición de las conexiones y confirme la existencia de una descarga a tierra. Verifique la calidad de los cables, el tipo de aislamiento (por ejemplo, de tela o termoplástico) y que su diámetro sea el adecuado. En cuanto a las protecciones eléctricas (fusibles, disyuntores, llaves térmicas, etc.) conviene relevar su número y comprobar su correcto funcionamiento.
Solicite además una prueba de la jabalina, que es un elemento fundamental para protección de las personas.

Plano de circuitos

Si bien es cierto que usted no puede realizar su propia inspección eléctrica a menos que sea electricista, lo quesí puede hacer es crear un plano detallado de los circuitos y realizar una auditoría de la energía. Esto no reemplaza a la inspección eléctrica, pero lo ayudará a establecer y mantener un sistema eléctrico más seguro.
Un buen plano de los circuitos detalla cada boca, tomacorriente y llave que alimenta cada uno de los circuitos.
Crear este plano es sencillo, a pesar de que el proceso de desconectar un circuito por vez y determinar las tomas y artefactos que alimenta puede tomar cierto tiempo.

Prevención de Riesgo Eléctrico
Prevención de Riesgo Eléctrico


Auditoría eléctrica

Mientras realiza el plano, observe los artefactos conectados en cada uno de los tomacorrientes. Los circuitos sólo son capaces de admitir una potencia total específica para todos los productos eléctricos conectados a ellos. Si se demanda demasiada potencia a un solo circuito pueden presentarse problemas tales como caídas de tensión frecuentes, activación de llaves térmicas, etc.
De manifestarse alguno de estos inconvenientes, usted puede estar frente a una sobrecarga peligrosa y debería aliviar la demanda en ese circuito, enchufando algunos de los artefactos en otro circuito menos
exigido o agregando un nuevo circuito.
En realidad, usted puede encontrar que la demanda total de su sistema excede el servicio brindado a su
hogar. En ese caso, debería gestionar en nuestra Empresa la actualización de este último.

Es mejor prevenir que curar

Antes de analizar las soluciones que nos ofrece la técnica en materia de seguridad, es conveniente estudiar las características de los problemas eléctricos más comunes para diagnosticarlos con precisión.

Prevención de Riesgo Eléctrico

Un voltaje constante, una buena instalación eléctrica, las protecciones apropiadas, y la comprensión de cómo funcionan estos elementos son vitales a fin de proteger nuestras vidas y aparatos.
A continuación, repasaremos conceptos que ayudarán a entender algunos aspectos clave. El objetivo: impedir que ocurran desperfectos o daños perfectamente previsibles y evitables.

Problemas eléctricos típicos

Defectos del suministro eléctrico

Aunque la mayoría de nosotros piensa que los tomacorrientes entregan 220 voltios de corriente alterna constantes, en realidad este voltaje fluctúa entre 210 y 230 voltios. Esta fluctuación es normal y en general, los aparatos eléctricos están preparados para soportarla. Los problemas se presentan ante variaciones de dicha fluctuación, normalmente conocidas como sobretensión, picos de tensión y caídas de tensión.

Sobretensiones. Son aumentos breves de tensión, generalmente causadas cuando algún dispositivo que ha estado consumiendo una gran cantidad de energía se apaga. Cuando ocurre esto, el voltaje adicional se disipa a través de la red eléctrica. Las sobretensiones extensas o frecuentes pueden dañar los equipos electrónicos o hacerlos propensos a fallas.
Picos de tensión. Son abruptos aumentos de la tensión (de una fracción de segundo) que pueden quemar los equipos conectados sin protección.
Los picos pueden producirse por relámpagos o cuando se restaura el suministro eléctrico después de haber
sido interrumpido
Caídas de tensión. Son el opuesto a las sobretensiones y consisten en una disminución de la tensión normal.
Pueden ser causadas por pérdidas en la red eléctrica o por una gran demanda (como la que ocurre en verano).
Es el problema de suministro eléctrico más común.
El caso extremo es el corte de energía, que se define como una condición prolongada de tensión nula y puede atribuirse a defectos en la instalación hogareña o de la red.

Prevención de Riesgo Eléctrico

Defectos de la instalación eléctrica

Una instalación eléctrica, segura y confiable es aquélla que reduce al mínimo la probabilidad de accidentes que pongan en riesgo la vida y la salud de los usuarios, reduciendo la posibilidad de fallas en los equipos eléctricos y evitando la consiguiente inversión de dinero necesaria para su reparación o reposición.

Prevención de Riesgo Eléctrico

Con el paso del tiempo, los problemas típicos que se pueden presentar en una instalación eléctrica son:

Falta de mantenimiento. Así como un automóvil demanda unos controles con cierta frecuencia, las instalaciones eléctricas residenciales también requieren una revisión cada 10 años por lo menos.
Improvisaciones. Los prolongadores permanentes y los triples deben ser eliminados y reemplazados por una instalación apropiada.
Materiales y productos defectuosos. Instale sólo elementos certificados (especialmente aquéllos que cumplen con normas IRAM) y de calidad.
Falta de Profesionalismo. Asegúrese de contratar electricistas calificados.
Ausencia de dispositivos de protecciones. Muchos edificios carecen de protecciones diferenciales y hasta de puesta a tierra (obligatoria).
Dimensionamiento incorrecto. Algunos instaladores cometen el error de aumentar la capacidad de los disyuntores para enmascarar una insuficiente capacidad de los cables.
Tableros Eléctricos. Muchas veces no están limpios, o están instalados en lugares inapropiados (con poca ventilación, próximos a garrafas de gas) o presentan partes con materiales combustibles (como madera).

Productos seguros

Para que un producto eléctrico pueda comercializarse en nuestro país, desde 1999 debe certificar que cumple con las normas de seguridad eléctrica.
Y desde el año 2005, los productos certificados deben exhibir el sello de Seguridad de Argentina correspondiente, a fin de facilitar a los consumidores la identificación de aquellos artefactos que cumplen con los requisitos de seguridad.
De esta manera, los productos eléctricos de uso personal, domiciliario o industrial deben someterse a un proceso de ensayo y certificación. En este proceso intervienen organismos de certificación y laboratorios de ensayo, los que a su vez son monitoreados por la Dirección Nacional de Comercio Interior.
Existen dos clases de certificación: por tipo genérico de producto (junto al sello figura una “T”), o por lotes específicos de ese producto (junto al sello figura una “L”). En el primer caso, se realizan ensayos sobre unidades seleccionadas al azar de un tipo de producto, seguido de un control o vigilancia sobre muestras tomadas en comercios y en fábrica. En el segundo caso, se realizan ensayos en cada lote fabricado o importado, sobre muestras representativas del lote analizado.

Prevención de Riesgo Eléctrico

Un sello de seguridadSi el sello aparece como en la figura, se trata de una certificación por marca de conformidad. Implica que, además del ensayo por tipo, se evaluó el sistema de calidad de la fábrica, manteniendo luego un control que incluye la auditoria periódica del sistema de calidad de la empresa hasta los ensayos de verificación de muestras tomadas en comercios y en fábrica. Este sello va acompañado del logo del organismo de certificación que intervino.

Manipulación incorrecta y reparaciones “caseras”

Si bien en cuestiones eléctricas conviene dejar las cosas en manos de los expertos, hay algunos arreglos hogareños (sobre todo los de carácter preventivo) que pueden realizarse con un poco de conocimiento y precaución.
Pero si no está seguro, llame a un técnico. Y no sólo por el peligro que entraña la inseguridad: puede invalidar la garantía de esa plancha que parecía tan sencilla de reparar.

Y es que aunque el equipamiento eléctrico cuente con el sello de seguridad, aún puede existir riesgo derivado del uso. En este sentido, vale la pena aclarar que el sello no garantiza el correcto funcionamiento del dispositivo.

Solamente garantiza que su empleo no compromete la seguridad de las personas y de la instalación en condiciones previsibles o normales de uso. En general, las principales causas de accidentes vinculados al mantenimiento son:

Exceso de confianza. Antes de realizar una reparación eléctrica, corte la corriente. Si lo que intenta arreglar es un aparato, desconéctelo de la red. Imprudencia. Nunca inicie la reparación descalzo o con manos húmedas.
Herramientas adecuadas. Verifique que las mismas cuenten con mangos aislantes.
Manipulación incorrecta. Cuando desenchufe no lo haga tirando del cable sino de la ficha.
Empalmes. Si un cable se corta, no lo yape con cinta aisladora. Mejor, reemplace todo el tramo.

Fuentes:   www.estrucplan.com.ar   /  www.epec.com.ar
Nota de origen: aquí

Día Nacional de la Higiene y Seguridad en el trabajo.

Día Nacional de la Higiene y Seguridad en el trabajo.

Cada 21 de abril, desde 1974, se celebra en la Argentina el Día Nacional de la Higiene y Seguridad en el trabajo. Pero, ¿por qué?

Este día se celebra con el fin de reforzar en la opinión pública la problemática de los riesgos y la seguridad de las personas en el ámbito laboral, promoviendo una cultura de prevención mediante la educación, la sensibilización y la anticipación. El incremento del bienestar y el mejoramiento de la calidad de vida de la población en funciones productivas representan aspectos importantes del desarrollo económico y social del país.

En la Argentina existe una Comisión Permanente de Seguridad y Medicina del Trabajo integrada por destacadas instituciones especializadas en el tema. (Ver quienes forman parte)
Y según la OIT, Organización Internacional del Trabajo, el costo mundial de los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales equivale al 4% del producto bruto total.

Esta efeméride fue establecida en conmemoración al 21 de abril de 1972, fecha en la cual se sancionó la Ley Nacional de Higiene y Seguridad en el Trabajo Nº 19.587; definida por la preocupación de proteger y preservar la integridad de los trabajadores, contemplando también la función educativa para crear conciencia en la prevención.

Junto a la O.I.T. (Oficina Internacional del Trabajo) y la O.M.S. (Organización Mundial de la Salud), se unen organismos públicos y privados para actualizar las normas de prevención acorde a los avances tecnológicos. Reforzar la prevención de los riesgos en el ámbito laboral, es imperativo para evitar accidentes; para ello, se deben incentivar el cuidado y la educación acerca de la Higiene y Seguridad en el trabajo.

El incremento del bienestar y el mejoramiento de la calidad de vida de la población en funciones productivas representan aspectos importantes del desarrollo económico y social del país.

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91LE abril 2020

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