El riesgo “invisible” que más se subestima (y cómo controlarlo de verdad).

En minería subterránea y en ambientes cerrados o semi-cerrados —como galpones de empaque o despacho, depósitos, talleres con portones cerrados en invierno— las maquinarias y vehículos de combustión interna pueden transformar un lugar de trabajo aparentemente normal en una atmósfera peligrosa en muy pocos minutos.

El problema es doble:

lo que sale del caño de escape, y

lo que respiran las personas en el ambiente.

Medir bien, interpretar correctamente y actuar a tiempo es lo que diferencia un control preventivo serio de una simple “medición para cumplir”.

1. Escape vs. ambiente: no es lo mismo (y ahí está la trampa)

Las mediciones de gases de escape y opacidad de humos sirven para evaluar el estado del motor, la calidad de la combustión y el nivel de emisiones. Son fundamentales para el mantenimiento y para reducir contaminantes en origen.

Pero en minería subterránea o en espacios cerrados, el riesgo más crítico no es el motor, sino la exposición ocupacional.
Un equipo puede “dar bien” en el escape y, aun así, generar un ambiente peligroso si:

•la ventilación es insuficiente,
•hay ralentí prolongado,
•se concentran varios equipos en el mismo sector,
•o las condiciones operativas cambian (clima, turnos largos, cierre de portones).

La normativa argentina es clara: todo lugar donde los procesos produzcan contaminación con gases, humos o vapores debe contar con dispositivos que eviten niveles perjudiciales para la salud, y deben realizarse análisis de aire periódicos, según lo aconsejen las circunstancias.

2. ¿Qué gases importan más en subterránea y en interiores?

Simplificando, en estos ambientes nos enfrentamos a tres tipos de riesgos:

•sustancias que irritan,
•sustancias que intoxican, y
• condiciones que reducen el oxígeno disponible.

Los principales protagonistas son:

Monóxido de carbono (CO): el clásico “asesino silencioso”. No tiene olor ni color y afecta directamente el transporte de oxígeno en la sangre.

Óxidos de nitrógeno (NOx), especialmente NO₂: irritantes respiratorios que, en concentraciones elevadas, pueden provocar daño pulmonar.

Material particulado diésel (DPM / hollín): no es solo “humo negro”. Es una mezcla compleja de partículas finas con impacto respiratorio y efectos a largo plazo. En minería subterránea, muchos marcos regulatorios internacionales lo consideran un control crítico.

Deficiencia de oxígeno (O₂): puede producirse por desplazamiento del oxígeno, consumo excesivo o ventilación deficiente.

En Argentina, el Anexo III del Decreto 351/79 establece que el contenido mínimo de oxígeno, en condiciones normales de presión, debe ser 18 % en volumen. Como referencia internacional, OSHA considera atmósfera deficiente cuando el O₂ es menor a 19,5 %.

Moraleja: si el oxígeno cae, la discusión no es si “está cerca del límite”. Es una emergencia.

3. Marco normativo: por qué esto no es opcional

El control de contaminantes del aire laboral en Argentina se encuadra dentro del régimen de Higiene y Seguridad, utilizando conceptos como Concentración Máxima Permisible (CMP), promedios ponderados, valores de corto período y valores techo.

En minería, además, rige el Decreto 249/2007, que reconoce la especificidad de los riesgos mineros y estructura la prevención para la actividad.

Un punto clave que suele pasarse por alto: el propio marco de CMP admite que, cuando concurren mezclas de contaminantes o factores no contemplados en las tablas, la autoridad puede exigir valores más exigentes.

En minería subterránea, esto es habitual: polvo + diésel + ventilación limitada + frío + turnos largos forman un cóctel que obliga a ir más allá del mínimo legal.

4. ¿Cómo se mide “en serio”?

Hay dos grandes tipos de mediciones que conviene no confundir:

A) Medición en el escape (mantenimiento y emisiones)

Incluye: •analizadores de gases (CO, CO₂, O₂, HC, NOx, según el equipo), •opacímetros para humos.
Estas mediciones permiten detectar problemas de combustión, inyectores, filtros, turbo y ajustes generales del motor.

B) Medición en el ambiente (higiene industrial y exposición)

Aquí hablamos de: •detectores directos de CO, NO₂ y O₂ para control continuo y alarmas, •muestreo personal y ambiental de partículas, por ejemplo carbono elemental como indicador de DPM (existen métodos específicos como el NIOSH 5040).
En minería subterránea, estándares internacionales como los de MSHA (EE. UU.) establecen límite explícitos de exposición personal para DPM en µg/m³. Aunque no siempre sean ley local, funcionan como benchmark técnico para organizaciones que buscan excelencia operativa.

5. Controles que realmente reducen el riesgo

En espacios cerrados, el orden lógico de control es claro:

Ingeniería
Ventilación eficaz, extracción localizada, rutas de aire bien definidas, control de portones, mantenimiento preventivo, reducción del ralentí y, cuando aplica, filtros DPF o migración a equipos eléctricos.

Administrativos
Planificación de tareas, rotación de personal, zonas sin ralentí, control de tráfico interno, señalización y permisos de trabajo.

Monitoreo y alarmas
Equipos calibrados, puntos de medición definidos, registros sistemáticos e investigación de desvíos.

EPP
Última barrera y siempre con criterio. Ningún EPP compensa una atmósfera con deficiencia de oxígeno.

6. ¿Qué hacemos en 91LE?

En 91LE desarrollamos capacitaciones y entrenamientos teórico-prácticos para personal que realiza o supervisa mediciones de humos y gases, con foco en:

• Operación correcta de los instrumentos (y sus límites),
• Criterios de estabilidad y validez de las mediciones,
• Interpretación de resultados y detección de fallas,
• Criterios de aceptación, rechazo y acciones correctivas,
• E integración entre medición de escape, control ambiental y exposición ocupacional.

La idea no es que las personas “aprendan a apretar botones”, sino que puedan responder con claridad la pregunta clave:

¿Este valor es solo un dato de mantenimiento o es un riesgo para las personas, ahora mismo?

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Si tenés alguna consulta, no dudés en escribirnos a: info@91le.com.ar

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Editorial 91LE – Febrero 2026 *
Fuentes de la Nota: AI + Medios específicos

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